Muchas veces, cuando nos encontramos rodeados de personas que no conocemos, nos es difícil iniciar un tema de conversación e incluso podemos pasar unos segundos incómodos.

Por eso, vamos a ver unos tips para cuando nos encontremos en esta situación, pues la palabra también forma parte de nuestra imagen y debemos cuidarla.

¿Cómo empezamos la conversación?

Si no sabemos muy bien qué decir al inicio de una conversación podemos dejar que nuestro interlocutor empiece y, si vemos que no da el paso, empezarla nosotros con temas de recurso como el tiempo, el entorno o espacio donde nos encontramos o la actividad que estamos realizando.

La idea es encontrar un denominador común, sin entrar en política, fútbol, enfermedades o muertes.

Los 10 tips del buen conversador

  1. Entonación de la voz

Cuidado con no chillar demasiado con alguien desconocido o, al contrario, hablar demasiado bajito, pues puede que no nos entienda. Hay que intentar encontrar un punto medio.

  1. Escuchar sin interrumpir

Debemos respetar ante todo el turno de palabra y dejar que la otra persona hable, ya que, de lo contrario, daremos una muy mala imagen.

  1. Evitar los silencios prolongados

Ante la incómoda situación de un silencio prolongado tenemos que ser astutos/as y saber salir del paso con preguntas abiertas hacia nuestro interlocutor.

  1. Evitar monopolizar la conversación

Debemos crear un feedback con nuestro interlocutor. Por ello, es primordial evitar monopolizar la conversación, es decir, hacer un monólogo sin dejar hablar al de enfrente.

  1. Interesarnos por la situación actual de la persona

Cuando ya hayamos roto la barrera de los temas banales como el tiempo, el entorno, etc… será el momento de adentrarnos más en el terreno personal de nuestro interlocutor.

Nos encanta que nos pregunten sobre nosotros: cómo estamos, a qué nos dedicamos, nuestros hobbies

Por eso y para dar una buena imagen, será importante que mostremos interés hacia la situación de la otra persona y le realicemos preguntas acerca del tema del cual está hablando.

  1. Llamar a la persona por su nombre

Para crear un vínculo más estrecho, a la gente le encanta que le repitan constantemente su nombre. Eso denota interés y confianza.

  1. Evitar las críticas negativas

Cuando acabamos de conocer a alguien es de muy mal gusto ponernos a criticar a alguien o a algo. Hay que mostrarse respetuosos ante todo.

  1. Evitar los superlativos cuando hablemos de la familia

Si en el devenir de la conversación acabamos hablando de nuestra familia o allegados, debemos evitar los superlativos como “mi hijo es el mejor”, “qué guapo es Fulanito”, “Menganito es el más listo de todos”…  Podemos resultar realmente pedantes.

  1. No hablar de personas ni de temas que el otro no conoce

Es muy incómodo estar en medio de una conversación en la que nos sintamos fuera de lugar porque desconozcamos  a los personajes y las situaciones de la misma; parece que la conversación no vaya con nosotros. Por eso, evitémoslo.

  1. No usar demasiados tecnicismos

Cuando entramos en el terreno profesional muchas veces pecamos de usar demasiados tecnicismos y eso puede incomodar a nuestro interlocutor y hacer que se sienta fuera de onda.

¿Cómo nos despedimos?

Cuando acabamos la conversación con la otra persona tenemos que ser rápidos pero sin que sea de manera brusca. Lo ideal es despedirnos con simpatía y con un “encantad/a de conocerte”,  dejando abierta la posibilidad de seguir conversando en otra ocasión.

 

Si quieres saber más acerca de qué hablar cuando no sabemos de qué hablar, no te pierdas nuestra sección del programa L’Olla de ETV aquí.

¡Hasta la vista!